Y Yo pondré mi rostro contra ese varón y lo cortaré de en medio de su pueblo, por cuanto entregó de su descendencia a Moloc, contaminando mi Santuario y profanando mi santo Nombre.
Por eso, ¡vivo Yo! dice Adonay YHVH, que por haber profanado mi Santuario con tus ídolos y tus abominaciones, Yo también te quebrantaré. Mi ojo no perdonará ni tendré de ti misericordia.
Yo me enfrentaré contra aquella persona que coma cualquier clase de sangre, sea de la casa de Israel, o del extranjero que peregrina entre ellos. A la persona que coma sangre, la cortaré de en medio de su pueblo.°
¿Y qué acuerdo entre el santuario de Dios y el de los ídolos? Porque nosotros somos° santuario del Dios viviente,° como dijo Dios: Habitaré entre ellos y entre ellos andaré; Y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.°
A vosotros, casa de Israel, esto os dice Adonay YHVH: Si a mí no me escucháis, ¡vaya cada uno tras sus ídolos y sírvalos!, pero no profanéis más mi santo Nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos.
Pero el que esté impuro y no se purifique, esa persona será extirpada de en medio de la congregación, por cuanto contaminó el Santuario de YHVH. El agua para la impureza no se roció sobre él, por tanto es impuro.
Y así, pues, mantendréis separados de sus impurezas a los hijos de Israel, para que no mueran por sus impurezas, al contaminar mi Tabernáculo, que está en medio de ellos.
Cualquiera que toque el cadáver de una persona, y no se purifique, contamina el Tabernáculo de YHVH. Tal persona será extirpada de Israel, por cuanto el agua para la impureza no fue rociada sobre él. Será impuro y su impureza estará sobre él.
Si alguno toca cosa impura, de impureza de hombre o de animal inmundo, o de cualquier abominación inmunda, y luego come la carne del sacrificio de paz que pertenece a YHVH, tal persona será cortada de su pueblo.
Santos serán para su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque ellos son los que presentan las ofrendas ígneas a YHVH, el pan de su Dios. Por esto han de ser santos.