El hombre o la mujer que evoque espíritu de muertos, o sea adivino, ha de morir irremisiblemente. Los lapidarán con piedras y su propia sangre recaerá sobre ellos.
La persona que acuda a los que evocan espíritu de muertos y adivinos para prostituirse con ellos, Yo pondré mi rostro contra esa persona, y la cortaré de en medio de su pueblo.
Aconteció que yendo nosotros al lugar de oración, nos salió° al encuentro una muchacha que tenía° espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando.
También dirás a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o del extranjero que reside en Israel, que entregue a alguien de su descendencia a Moloc, será muerto irremisiblemente. El pueblo de esta tierra lo lapidará con piedras.
(Samuel había muerto, y todos los de Israel habían estado en duelo por él, y lo habían sepultado en Ramá, su ciudad; y Saúl había expulsado de aquella tierra a los encantadores y adivinos.)
Hizo pasar a sus hijos por el fuego en el valle de Ben-hinom;° practicó la magia, la adivinación y la hechicería, evocó a espíritus de muertos y practicó el espiritismo. Abundó en hacer lo malo ante los ojos de YHVH, provocándole a ira.