y otro hombre tenga relaciones sexuales con ella, y esto esté encubierto al conocimiento de su marido (porque cuando se amancilló no hubo testigo contra ella, ni fue sorprendida en el acto),°
¿No es Uno el que hizo la carne y el espíritu en ella? ¿Y qué demanda ese Uno? ¡Un linaje consagrado a ’Elohim! Guardad pues vuestro espíritu, y no seáis desleales con la mujer de vuestra juventud.°