De las cosas santísimas preservadas del fuego, esto será tuyo: Todas sus víctimas que me han de presentar, toda ofrenda vegetal suya, toda expiación por su pecado y toda expiación por su culpa, serán cosa santísima para ti y para tus hijos.
¿No lo escogí de entre todas las tribus de Israel para que fuera mi sacerdote, para que subiera a mi altar a quemar incienso y llevara Éfod en mi presencia; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas encendidas de los hijos de Israel?
El sacerdote hará expiación a favor de él por su pecado con el cual pecó en alguna de estas cosas, y le será perdonado. El resto será para el sacerdote, como en el caso de la ofrenda vegetal.
Ordena a Aarón y a sus hijos, y diles: Ésta es la ley del holocausto: El holocausto permanecerá ardiendo sobre el fuego, encima del altar, toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar ha de mantenerse ardiendo en él.
Con las ofrendas de las grasas que se han de quemar, llevarán la espaldilla que será alzada y el pecho que será mecido como ofrenda mecida en presencia de YHVH. Y será para ti y para tus hijos un estatuto perpetuo, como YHVH lo ha ordenado.°
Enseguida degollará° el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del Santuario, pues la ofrenda por el pecado, al igual que la ofrenda por la culpa, pertenece al sacerdote. Es cosa santísima.
Y me dijo: Éste es el recinto donde los sacerdotes cocerán la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la expiación, y donde tostarán la ofrenda vegetal, para que no la saquen al atrio exterior, y santifiquen así al pueblo.