Ninguna ofrenda vegetal que ofrezcáis ante YHVH será preparada con levadura, porque no haréis consumir ninguna cosa hecha con levadura ni con miel, como ofrenda ígnea a YHVH.
Entretanto, se habían aglomerado° miles y miles de la multitud, hasta el punto que se pisoteaban unos a otros. Entonces comenzó a decir primero a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos,° que es la hipocresía.
Mirad pues por vosotros mismos, no sea que vuestros corazones se carguen con glotonería y embriaguez, y con los afanes de esta vida, y aquel día os sobrevenga de improviso como un lazo,°
fortaleciendo los ánimos de los discípulos; y exhortándolos a permanecer en la fe, les decían: Es necesario que entremos en el reino de Dios a través de muchas tribulaciones.
No degollarás ni derramarás la sangre de mi víctima del sacrificio sobre nada leudado, ni guardarás hasta la mañana siguiente la víctima de la fiesta solemne de la Pascua.°
Se lavarán en el agua las entrañas y las patas, y el sacerdote lo ofrecerá todo dejándolo consumir sobre el altar. Él° es un holocausto, sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH.
Luego el sacerdote se revestirá de su túnica de lino y vestirá sobre su carne los zaragüelles de lino. A continuación recogerá de sobre el altar la ceniza del holocausto que el fuego habrá reducido, y la depositará al costado del altar.