Y Betsabé fue al rey Salomón para hablarle por Adonías. El rey se levantó para recibirla y le hizo reverencia; luego se sentó en su trono e hizo poner una silla para la madre del rey, quien se sentó a su diestra.
Entonces ella dijo a su padre: No se enciendan de enojo los ojos de mi señor por no poderme levantar ante ti, pues estoy en el período de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.
sino que sólo a YHVH, que os hizo subir de la tierra de Egipto con gran poder y brazo extendido, a Él temeréis, ante Él os inclinaréis, y a Él ofreceréis sacrificios.