Y el sacerdote hará expiación por él delante de YHVH con el carnero de la ofrenda por la culpa, por el pecado con el que pecó, y el pecado que haya cometido le será perdonado.
Dejará consumir sobre el altar toda su grasa, así como quemó la grasa del sacrificio de las ofrendas de paz. De esta manera el sacerdote ofrecerá expiación por el pecado de aquél, y le será perdonado.
Pero si no dispone lo suficiente para ofrecer un cordero, entonces presentará por su culpa con la cual pecó, dos tórtolas o dos palominos para YHVH: uno como víctima por el pecado, y otro para holocausto,
Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso su primer fruto. Por tres años os será incircunciso y su fruto no se comerá.
Después le quitará toda la grasa, como se remueve la grasa de las ofrendas de paz, y el sacerdote la dejará consumir sobre el altar como olor que apacigua a YHVH. El sacerdote hará expiación a favor de él, y le será perdonado.°
Luego quitará toda su grasa tal como fue quitada la grasa del cordero del sacrificio de las ofrendas de paz, y el sacerdote la dejará consumir sobre el altar como sacrificio ígneo a YHVH. El sacerdote ofrecerá así expiación por tal persona, por el pecado cometido, y le será perdonado.