Pero no redimirás el primerizo de la vaca ni el primerizo de la oveja ni el primerizo de la cabra, pues son sagrados. Rociarás su sangre sobre el altar, y dejarás consumir su grasa como sacrificio ígneo en olor que apacigua a YHVH.
Apoyará su mano sobre la cabeza de su víctima y la degollará a la entrada de la Tienda de Reunión. Los sacerdotes, hijos de Aarón, rociarán la sangre en derredor sobre el altar.
Después le quitará toda la grasa, como se remueve la grasa de las ofrendas de paz, y el sacerdote la dejará consumir sobre el altar como olor que apacigua a YHVH. El sacerdote hará expiación a favor de él, y le será perdonado.°
y apoyando su mano sobre la cabeza, la degollará delante de la Tienda de Reunión. Después los hijos de Aarón rociarán su sangre en derredor sobre el altar,
y apoyando su mano sobre la cabeza de su ofrenda, lo degollará delante de la Tienda de Reunión. Luego, los hijos de Aarón rociarán su sangre en derredor sobre el altar.
Los hijos de Aarón dejarán consumir esto en el altar, encima del holocausto, sobre la leña, sobre el fuego. Es ofrenda ígnea de olor que apacigua a YHVH.
Tomarás también toda la grasa que cubre las entrañas, el redaño del hígado y los dos riñones con la grasa que los envuelve y lo dejarás consumir en el altar.
Los hijos de Israel, pues, llevarán las víctimas que sacrificaban en el campo y las harán acercar a la entrada de la Tienda de Reunión, ante YHVH, al sacerdote, y allí las sacrificarán como sacrificios de las ofrendas de paz a YHVH.
Pero los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento del Santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de mí, ellos son los que se aproximarán a mí para servirme y estarán delante de mí para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Adonay YHVH.