El sacerdote preparará el uno como ofrenda por el pecado y el otro como holocausto. Así el sacerdote hará expiación por ella delante de YHVH a causa del flujo de su impureza.
Cuando se cumplan los días de su purificación, por hijo o por hija, llevará un cordero añal para el holocausto y un pichón de paloma o una tórtola como ofrenda por el pecado a la entrada de la Tienda de Reunión, al sacerdote,
Y si su mano no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos,° uno para holocausto y otro para ofrenda por el pecado, y el sacerdote hará expiación por ella, y quedará limpia.
Y Jesús entró en el templo,° y echó° a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas,