Y cualquier persona, sea nativo o extranjero, que coma animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y será impura hasta la tarde: entonces quedará limpia.
Y cualquiera que toque cualquier cosa que haya estado debajo de él, será impuro hasta la tarde, y el que la transporte, lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde.
De todos los animales que andan con cuatro patas, tendréis por inmundo todo el que ande sobre sus garras. Cualquiera que toque sus cuerpos muertos será impuro hasta la tarde.
También será inmundo todo aquello sobre lo cual caiga uno de éstos después de muerto, sea un objeto de madera, o ropa, o piel, o saco, o cualquier utensilio usado para cualquier actividad, se meterá en agua y será inmundo hasta la tarde, después será puro.
El que coma de su cadáver lavará sus vestidos, y será impuro hasta la tarde, y el que recoja el cadáver lavará sus vestidos, y será impuro hasta la tarde.