Y el rey de Egipto no volvió a salir de su tierra, pues el rey de Babilonia conquistó todo lo que había sido del rey de Egipto, desde el río de Egipto hasta el río Éufrates.
q He llamado a mis amantes, pero ellos me defraudaron. Mis sacerdotes y mis ancianos perecieron en la ciudad, Mientras buscaban alimento para sus almas hambrientas.
z En los días de su aflicción y angustia Jerusalem se acuerda de todos los tesoros que tenía desde tiempos antiguos, Hoy que su pueblo cae por mano del adversario, nadie la ayuda. Los enemigos la ven y se burlan de su final.°