porque exactamente° como Jonás estuvo° en el vientre del gran pez° tres días° y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Y si el Espíritu del que levantó de los muertos a Jesús vive en vosotros, el que levantó al Mesías° de los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que vive en vosotros.
Porque también el Mesías padeció una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevaros° a Dios; muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu;
Por tanto, fuimos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, para que así como el Mesías fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.°
Y comenzó a enseñarles: El Hijo del Hombre debe padecer muchas cosas y ser desechado° por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser ejecutado, y resucitar después de tres días.
sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en° el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos.°
Jesús pues declarando, les decía: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque lo que Él hace, esto también hace igualmente el Hijo.
Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía° ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día.