sino: ¡Vive YHVH que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de la tierra del Norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado! Y habitarán en su tierra.
Pero todos los que te devoran, Serán devorados, Y todos tus cautivadores irán al cautiverio, Y todos los que te despojan serán despojados, Y todos los que te saquean serán saqueados.
Tú pues, siervo mío Jacob, No temas, dice YHVH, Ni te atemorices, Israel; Porque he aquí Yo te salvo del país remoto, Y a tu descendencia de la tierra de cautividad; Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, Y no habrá quien lo espante.
porque sus juicios son verdaderos y justos; porque juzgó a la gran ramera, la cual corrompía la tierra con su fornicación, y en la mano de ella ha vengado la sangre de sus siervos.°
Si alguno ha de ser llevado a cautividad, a cautividad° será llevado; si alguno ha de ser muerto a espada, a espada será muerto.° Aquí está la perseverancia y la fe de los santos.
¿Qué tenéis contra mí, Tiro y Sidón, y Filistea toda? ¿Queréis vengaros de mí? Pues si de mí os tratáis de vengar,° Bien pronto haré que vuestra venganza Se vuelva sobre vuestra cabeza,
De aquí a muchos días recibirás una orden. En los años postreros vendrás a la tierra rescatada de la espada, contra una gente reunida de entre muchos países en los montes de Israel, que fueron yermo perenne, pero fue sacada de las naciones y habitan todos confiados.
Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché en mi ira, en mi enojo y en mi gran indignación, y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguros;
Mirad: Yo los hago volver de la tierra del norte, Y los reuniré de los confines de la tierra, Y con ellos a los ciegos y cojos, A la mujer encinta junto con la que dio a luz: En una gran asamblea volverán acá.
Pero Samuel dijo: Como tu espada dejó a mujeres sin hijos, así tu madre estará sin hijo entre las mujeres. Y Samuel degolló a Agag en presencia de YHVH en Gilgal.
Entonces Adoni-bezec dijo: ¡Setenta reyes, a quienes hice cortar los pulgares de sus manos y pies, recogían migajas debajo de mi mesa! ¡Como hice yo, así me ha hecho ’Elohim! Y lo llevaron a Jerusalem, y allí murió.