Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí. Y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el Santuario, pero su fin será como una inundación, y hasta el fin de la guerra han sido decretados asolamientos.
Porque YHVH está asolando a Babilonia, y quitará de ella su gran jactancia, por mucho que rujan sus olas como muchas aguas, al estruendo de la voz de ellos.
Pero los hijos de aquél se airarán, y reunirán una multitud de grandes ejércitos, y vendrá° a viva fuerza e invadirá, y pasará adelante. Luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.