Sabed que Adonay los sumergirá en las aguas del Éufrates, Torrenciales e impetuosas (el rey de Asiria con todo su ejército), Que rebasan los cauces y desbordan las riberas.
Porque Adonay YHVH Sebaot, es Aquel que toca la tierra, y ésta se derrite, Y todos los que la habitan lloran a los muertos, Y toda ella se levanta como el Nilo, Y como el río de Egipto, se hunde nuevamente.
¿No temblará la tierra por esto, y harán luto todos sus moradores? Sí, toda ella subirá como el Nilo y se agitará, Pero como el río de Egipto, se hundirá de nuevo.°
Aquel día, con una navaja° alquilada más allá del Río,° Esto es, con el rey de Asiria, Adonay rasurará la cabeza y el pelo de sus partes, Y también afeitará la barba.
YHVH hará venir sobre ti y sobre tu pueblo, y sobre la casa de tu padre, Días como nunca vinieron desde que Efraín se separó de Judá, Esto es, al rey de Asiria.
Y he aquí que Yo, sí, Yo hago caer un diluvio de aguas sobre la tierra para destruir toda carne en que hay aliento de vida bajo los cielos. Todo lo que hay en la tierra perecerá.
Pero los hijos de aquél se airarán, y reunirán una multitud de grandes ejércitos, y vendrá° a viva fuerza e invadirá, y pasará adelante. Luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.
Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí. Y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el Santuario, pero su fin será como una inundación, y hasta el fin de la guerra han sido decretados asolamientos.
Es semejante a un hombre que edifica una casa, el cual excavó profundamente y puso el cimiento sobre la roca; y viniendo una inundación, el torrente embistió contra aquella casa pero no pudo sacudirla por estar bien edificada.°
y los demás pueblos que el grande y noble Asnapar° había hecho deportar y establecer en las ciudades de Samaria y en otras de la región de Más Allá del Río,°
Por tanto, así dice YHVH respecto al rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni disparará ahí ninguna saeta, ni se acercará a ella con escudo, ni levantará contra ella terraplén.
YHVH secará la lengua del mar de Egipto; Con el poder de su aliento alzará su mano contra el Río,° Lo partirá en siete cauces que se pasarán en sandalias.
He aquí Adonay dispone un robusto y fuerte azote,° Como turbión de granizo y tormenta asoladora; Como turbión de aguas desbordantes, Que barren la tierra con violencia.
Así dice YHVH: He aquí, aguas que se alzan del norte, Ya son un torrente inundador, Que inunda la tierra y su plenitud, Las ciudades y los que en ellas habitan: Claman los hombres, Se lamenta todo morador de la tierra.
Porque así dice Adonay YHVH: Yo te convertiré en ciudad asolada. Como las ciudades que ya no se habitan, haré que el océano suba sobre ti, y las muchas aguas te cubrirán.
Y Él será nuestra paz. Si Asiria se atreviera a invadir nuestra tierra, Si tratara de pisotear nuestros palacios, La enfrentaremos siete pastores y ocho capitanes,
Habéis dicho: Hemos hecho un pacto con la Muerte, Y con el Seol° tenemos alianza: Cuando el azote pase cual torrente, no nos alcanzará, Porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio, Y de la falsedad nuestro escondrijo.
Estará firme y apacentará con el poder de YHVH, Con la grandeza del nombre de YHVH su Dios, Y habitarán seguros, Porque entonces será engrandecido hasta los fines de la tierra,