Su resuello° es como un torrente que inunda, que alcanza hasta la garganta, Para zarandear las naciones con zarandeo funesto, Y poner brida de extravío en las quijadas de los pueblos.
Por cuanto tu enfurecimiento contra mí y tu soberbia° han llegado a mis oídos, pondré mi garfio en tu nariz y mi brida en tu boca, y te haré volver por el camino en que viniste.
Sino que juzgará con justicia a los pobres, Y arbitrará con equidad por los mansos° de la tierra; Herirá al opresor° con la vara de su boca, Y con el espíritu de sus labios matará° al impío.
Porque he aquí Yo daré orden, Y la casa de Israel será zarandeada entre todas las naciones, Como se zarandea el trigo en la criba, Sin que caiga un grano° en tierra.
A causa de tu furia contra mí y por cuanto tu soberbia ha subido hasta mis oídos, pondré mi argolla° en tu nariz, y mi brida en tu hocico; y te haré volver por el camino por donde viniste.
Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir el alma y el espíritu, y hasta las coyunturas y los tuétanos, y es capaz de discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.
A lo cual dijeron Absalón y todos los hombres de Israel: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel (porque YHVH había dispuesto que el buen consejo de Ahitofel se frustrara, para que YHVH hiciera venir la calamidad sobre Absalón).
He aquí Adonay dispone un robusto y fuerte azote,° Como turbión de granizo y tormenta asoladora; Como turbión de aguas desbordantes, Que barren la tierra con violencia.
Habéis dicho: Hemos hecho un pacto con la Muerte, Y con el Seol° tenemos alianza: Cuando el azote pase cual torrente, no nos alcanzará, Porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio, Y de la falsedad nuestro escondrijo.
Pero vuestros cánticos resonarán como en atardecer sagrado de solemnidad,° El corazón se alegrará como el que camina al son de la flauta, Mientras marcha hacia el Monte de YHVH, a la Roca de Israel.
Porque tiempo ha que un Tofet° está dispuesto también para Moloc, Dispuesto con abundante leña en un pozo ancho y profundo, Que el soplo de YHVH encenderá como un torrente de azufre.
¿Por qué, oh YHVH, permites que nos desviemos de tus caminos, Y endureces nuestro corazón a tu temor? ¡Vuélvete por amor de tus siervos, las tribus de tu heredad!
Las naciones bramarán como el bramido de muchas aguas, Pero Él las reprenderá y huirán lejos, Serán hostigadas como tamo del monte ante el viento, Y como remolino de polvo ante la tormenta.
He aquí, al anochecer se presenta el terror, Pero antes del amanecer ya no existen. Tal es el destino de los que nos oprimen, La suerte de quienes nos saquean.