Lo mismo al pueblo que al sacerdote, Al siervo que a su señor, A la criada que a su señora, Al comprador que al vendedor, Al prestamista que al prestatario, Al acreedor que al deudor.
Porque así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: Como mi ira y mi indignación se derramó sobre los moradores de Jerusalem, así se derramará mi ira sobre vosotros si vais a Egipto. Y seréis objeto de execración y espanto, de maldición y afrenta, y no veréis más este lugar.
Pero Ismael ben Netanías y los diez hombres que estaban con él, puestos en pie, hirieron a espada a Gedalías ben Ahicam ben Safán, matando así a aquél a quien el rey de Babilonia había puesto para gobernar la tierra.
También éstos se tambalean por el vino Y dan traspiés por el licor; Sacerdotes y profetas se tambalean por el licor, Los aturde el vino, Dan traspiés por el licor, Tambaléanse en la visión, Titubean en la sentencia.