Entonces YHVH será tu delicia; Te haré subir sobre las alturas de la tierra, Y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, Porque lo habló la boca de YHVH.
¡Bienaventurado tú, oh Israel! ¡Quién como tú, oh pueblo salvado por YHVH, Tu escudo protector, Y espada de tu grandeza! Tus enemigos te adularán, Mientras tú pisoteas sus alturas.
Al director del coro. Salmo de David, siervo de YHVH, el cual habló a YHVH las palabras de este cántico el día que YHVH lo libró de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl. Dijo: ¡Te amo entrañablemente,° oh YHVH, fortaleza mía!
Al director del coro. Sobre Neguinot. Maskil de David, cuando llegaron los zifeos y anunciaron a Saúl: ¿Acaso no se esconde David entre nosotros? Oh ’Elohim, sálvame por tu Nombre, y hazme justicia con tu poder.