Yo sé, pues he sido persuadido° por el Señor Jesús, de que nada es inmundo° en sí mismo, pero el que piensa que alguna cosa es inmunda, para él es inmunda.°
No obstante, podrás sacrificar y comer la carne en todas tus poblaciones, conforme a tu deseo, según la bendición que YHVH tu Dios te haya dado. Tanto el impuro como el limpio la podrán comer, como si fuera de gacela o de ciervo.
No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas en verdad son limpias, pero es malo que un hombre haga tropezar a otro por causa de lo que come.
Y el temor y pavor de vosotros sea sobre todo animal de la tierra y sobre toda ave de los cielos, y en todo lo que se mueve sobre el suelo y en todos los peces del mar. En vuestra mano son entregados.