Hermanos, aun° cuando una persona° sea sorprendida en alguna falta,° vosotros, los espirituales, restaurad° al tal con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
Entonces Sem y Jafet tomaron el manto, y se lo pusieron ambos sobre sus hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Sus rostros estaban vueltos hacia atrás, y no vieron la desnudez de su padre.°