Después, dijo José a sus hermanos: Yo voy a morir, pero ’Elohim ciertamente os visitará,° y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró dar a Abraham, a Isaac, y a Jacob.
Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré, porque a ti y a tu simiente daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a tu padre Abraham.
Y he aquí YHVH estaba en pie sobre ella y dijo: Yo soy YHVH, Dios de tu padre Abraham y Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás tendido te la daré a ti y a tu descendencia.°
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte,° así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Cuando también se tema a lo que es alto, Y a los terrores del camino, Y florezca el almendro,° Y se arrastre la langosta,° Y el alcaparrón° no haga su efecto, Porque el hombre marcha hacia su morada eterna, Mientras los que endechan° rondan por las calles.
Y sucederá que cuando YHVH tu Dios te introduzca en la tierra que juró a tus padres, a Abraham,° a Isaac° y Jacob,° que te daría, una tierra° con grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste,
Ved que pongo la tierra delante de vosotros, entrad y tomad posesión de la tierra que YHVH juró a vuestros padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob, que la daría a ellos y a su descendencia después de ellos.
Los varones de veinte años arriba que subieron de Egipto, no verán la tierra por la cual he jurado a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron íntegros en pos de mí,
Habló YHVH a Moisés: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que hiciste subir de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham,° Isaac° y Jacob,° diciendo: La daré a tu descendencia.
Mi padre me juramentó, diciendo: He aquí voy a morir. Me sepultarás° en el sepulcro que yo preparé para mí mismo en la tierra de Canaán. Ahora pues, permíteme que suba a sepultar a mi padre, y volveré.
Descenderé, pues, para librarlo de mano de los egipcios y para hacerlo subir de ese país a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel,° al lugar del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.
Moisés tomó consigo los huesos de José, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: De cierto ’Elohim os visitará y llevaréis mis huesos de aquí con vosotros.°
Y los huesos de José, que los hijos de Israel habían subido de Egipto,° fueron sepultados en Siquem, en la porción del campo que Jacob había comprado° de los hijos de Hamor, padre de Siquem, por cien monedas, y así quedó en posesión de los hijos de José.
Cuando se acercaba para Israel la hora de morir, llamó a su hijo José, y le dijo: Si he hallado gracia en tus ojos, pon ahora tu mano bajo mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.