y lo libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto, quien lo puso a gobernar° sobre Egipto y sobre toda su casa.°
Entonces dio orden Belsasar, y vistieron a Daniel de púrpura, con un collar de oro alrededor de su cuello, y proclamaron que él era el tercer señor del reino.
¡Besad los pies° al Hijo!° No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!
Y tomó Samuel la redoma de aceite y la derramó sobre la cabeza de él, y lo besó y le dijo: ¿No es que YHVH te ha ungido para ser príncipe sobre su heredad?
Entonces Judá se acercó a él, y dijo: ¡Ay, señor mío! Te ruego que hable tu siervo una palabra a oídos de mi señor, y no se encienda tu ira contra tu siervo, porque tú eres como el mismo Faraón.
Después de estas cosas, el rey Asuero engrandeció a Amán, hijo de Hamedata, el agagueo, y lo ensalzó y estableció su autoridad por encima de todos los príncipes° que estaban con él.
Porque el judío Mardoqueo llegó a ser el segundo del rey Asuero, y grande entre los judíos, y acepto por la multitud de sus hermanos, procurando el bienestar de su pueblo, y hablando paz a todo su linaje.°