Partieron de Bet-’El, y faltando aún como media legua° de tierra para llegar a Efrata, le llegó a Raquel° el trance de parir, pero su parto venía difícil.
Dijo ’Elohim a Jacob: Levántate, sube a Bet-’El y habita allí. Y haz allí un altar al Dios° que se te apareció cuando huías delante de Esaú tu hermano.°