Dijo ’Elohim a Jacob: Levántate, sube a Bet-’El y habita allí. Y haz allí un altar al Dios° que se te apareció cuando huías delante de Esaú tu hermano.°
Yo soy el Dios° de Bet-’El, donde ungiste la estela y donde me hiciste un voto.° Levántate ahora, sal de esta tierra y vuélvete a la tierra de tu nacimiento.
Y de allí se desplazó hacia la montaña, al oriente de Bet-’El, y plantó su tienda, teniendo Bet-’El al occidente y Hai al oriente. Luego edificó allí un altar a YHVH e invocó el nombre de YHVH.
¡Mirad sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, Del que anuncia la paz! ¡Guarda tus solemnidades, oh Judá, y cumple tus votos, Porque el inicuo no volverá a atravesarte, Pues ha sido totalmente destruido!
Luego pasarás más adelante y llegarás a la encina de Tabor, y allí te saldrán al encuentro tres hombres que suben a ’Elohim en Bet-’El, uno llevando tres cabritos, otro llevando tres tortas de pan, y otro llevando un odre de vino.