(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a ’Elohim decía así: ¡Vamos al vidente! porque al profeta de hoy antiguamente se lo llamaba vidente.)
Y presentáis vuestras ofrendas haciendo pasar a vuestros hijos por el fuego, y hasta hoy os seguís contaminando con todos vuestros ídolos, ¿y he de ser Yo consultado por vosotros, oh casa de Israel? ¡Vivo Yo, dice Adonay YHVH, que no me dejaré consultar!
Y David consultó a YHVH, preguntándole: ¿Perseguiré a esta banda? ¿Los podré alcanzar? Y Él le respondió: Persíguelos porque de seguro la alcanzarás, y sin duda los rescatarás.
¿Acaso he comenzado hoy a consultar a ’Elohim por él? ¡Lejos sea eso de mí! No impute el rey cosa alguna a su siervo ni a toda la casa de mi padre, por cuanto tu siervo nada sabe de este asunto, poco o mucho.