Porque extranjeros somos delante de ti, y transeúntes, lo mismo que todos nuestros padres; nuestros días sobre la tierra son como una sombra, y no hay esperanza.
Pero no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie, y cuando él no tenía aún hijo, prometió dársela en posesión, y a su descendencia después de él.°
Escucha mi oración, oh YHVH, Y presta oído a mi clamor; No guardes silencio ante mis lágrimas, Porque he llegado a ser un extraño para ti, Un forastero, como todos mis padres.
en la cueva que está en el campo de la Makpelah, frente a Mamre, en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el campo de Efrón heteo, como propiedad para sepultura.°
Cuando también se tema a lo que es alto, Y a los terrores del camino, Y florezca el almendro,° Y se arrastre la langosta,° Y el alcaparrón° no haga su efecto, Porque el hombre marcha hacia su morada eterna, Mientras los que endechan° rondan por las calles.
Aunque un hombre engendre cien hijos° y viva muchos años, y sean numerosos los días de su vida, si su alma no se sació de felicidad,° digo: mejor que él es un aborto,
porque lo llevaron sus hijos a la tierra de Canaán, y lo sepultaron en la cueva del campo de la Makpelah, campo que Abraham había comprado a Efrón heteo, para propiedad de sepultura, enfrente de Mamre.°
Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mis peregrinaciones son ciento treinta años. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de sus peregrinaciones.