Entonces enviaron el Arca de Dios a Ecrón. Y cuando el Arca de Dios llegó a Ecrón, los ecronitas dieron voces diciendo: ¡Han traído el Arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo!
Devuelve ahora a la mujer de ese hombre, porque es profeta, y él orará por ti, y vivirás. Pero si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.
Y dijo Saray a Abram: Mira ahora, YHVH me ha impedido tener hijos, te ruego que te llegues a mi sierva, quizás los obtenga de ella.° Y oyó Abram la voz de Saray.