No nos recomendamos otra vez a vosotros, sino que os damos ocasión de que vosotros os gloriéis° por nosotros, para que tengáis qué responder° a los que se glorían en la apariencia,° y no en el corazón.
Porque nosotros somos la circuncisión,° los que servimos por el Espíritu de Dios,° y nos gloriamos en Jesús el Mesías, no teniendo confianza en la carne.
Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!
Tengo° mucha franqueza con vosotros; tengo mucho motivo de gloria acerca de vosotros; estoy lleno de consolación, sobreabundo de gozo en toda nuestra aflicción.
Pues si en algo me jacté con él respecto a vosotros, no fui avergonzado; más bien, como todo lo que hablamos respecto a vosotros era verdad, así también nuestra jactancia ante° Tito resultó ser verdad.