Referencias Cruzadas

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Ezequiel 6:13

La Biblia Textual 3a Edicion

Y sabréis que Yo soy YHVH, cuando sus muertos a espada queden tendidos en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, y sobre cada collado elevado y en todas las cumbres de los montes, y debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron olores gratos a todos sus ídolos.

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18 Referencias Cruzadas  

Cuando los introduje en la tierra que con la mano en alto había jurado darles, miraron todo collado alto y todo árbol frondoso, y allí sacrificaron sus víctimas, y allí presentaron su irritante ofrenda, y allí quemaron también su incienso aplacador, y allí derramaron sus libaciones.


Sobre la cumbre de los montes ofrecen sacrificios, Y sobre las colinas queman incienso, Debajo de las encinas, de los álamos y de los robles, Porque su sombra es buena. Por eso vuestras hijas fornicarán, Y vuestras nueras adulterarán,


Desde antiguo has quebrado el yugo y roto tus ataduras, Diciendo: ¡No quiero servir! Y sobre todo collado alto, y debajo todo árbol frondoso° te postras° y te prostituyes.°


por cuanto ellos también se construyeron lugares altos, piedras rituales y aseras en cada serranía y debajo de todo árbol frondoso.


Entonces se avergonzarán° de las encinas que amasteis, Y os sonrojaréis de los huertos que escogisteis.°


Asimismo sacrificó y quemó incienso en los lugares altos, sobre los collados y debajo de todo árbol frondoso.°


En los días del rey Josías me dijo YHVH: ¿Has visto lo que hace la apóstata Israel? Ella anda sobre todo monte alto y bajo todo árbol frondoso, y allí fornica.


Los que se consagran y purifican para entrar a los huertos, Tras uno que ocupa el centro,° los que comen carne de cerdo, reptiles y ratones, A una serán consumidos, dice YHVH,


Ahora pues, YHVH Dios nuestro, sálvanos de su mano, y sepan todos los reinos de la tierra que Tú, sólo Tú, eres YHVH.


Tus adulterios, tus lujuriantes relinchos, y la maldad de tu fornicación. Sobre los collados y en el campo he visto todas tus abominaciones. ¡Ay de ti, Jerusalem, que no te purificas!, ¿hasta cuándo será?°


que no come en los montes,° ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni profana la mujer de su prójimo, ni se llega a la mujer menstruosa,


que me decía: Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, donde moraré en medio de los hijos de Israel para siempre, y la casa de Israel no profanará más mi santo Nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus idolatrías, ni con los cadáveres de sus reyes en sus lugares altos,


Aquel día, dice YHVH, se escuchará un clamor desde la Puerta del Pescado, un gemir desde el Barrio Nuevo, y un gran lamento desde las colinas.


Te recostabas en un diván ostentoso, ante el cual había una mesa preparada, y sobre ella colocabas mi incienso y mi óleo.





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