Daniel decidió en su corazón no contaminarse con la comida del rey ni con el vino que bebía, por lo que pidió al príncipe de los eunucos que lo dispensara de esa contaminación.
Por eso, así dice YHVH: Tu mujer se venderá en la ciudad como prostituta, y tus hijos e hijas caerán a espada, Tu tierra será repartida a cordel,° y tú morirás en tierra inmunda; E Israel será irremisiblemente deportado lejos de su tierra.