En efecto, al día siguiente YHVH cumplió esta palabra, pereciendo todo el ganado de Egipto, mientras que del ganado de los hijos de Israel no murió ni uno.
Y aquel granizo golpeó toda la tierra de Egipto, todo lo que estaba en el campo, desde los hombres hasta las bestias, y destrozó el granizo toda la hierba del campo y desgajó todos los árboles del campo.
Sin embargo, en aquel día exceptuaré la tierra de Gosén,° en la cual habita mi pueblo, a fin de que no haya moscas en ella, para que sepas que Yo, YHVH, estoy en medio de esta tierra.
Y aconteció que a medianoche YHVH hirió a todo primogénito° en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba en su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito del ganado.
Y durante esa noche Yo pasaré por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el hombre hasta la bestia, y ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, YHVH.