Pero contra cualquiera de los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá° su lengua, para que sepáis que YHVH hace distinción entre Egipto e Israel.
La sangre os será por señal en las casas donde estéis, pues veré la sangre y os pasaré por alto, y no habrá en vosotros plaga para destruir cuando Yo azote la tierra de Egipto.
En efecto, al día siguiente YHVH cumplió esta palabra, pereciendo todo el ganado de Egipto, mientras que del ganado de los hijos de Israel no murió ni uno.