La casa de Jacob será fuego, La casa de José será llama, Y la casa de Esaú será hojarasca que arderá hasta consumirse, Y no quedará nadie de la casa de Esaú, Porque YHVH lo ha dicho.
Su estrépito, de carros que rebotan por la serranía, Con el crepitar de llamas de fuego que devoran la hojarasca, Como pueblo fuerte dispuesto para la batalla.
He aquí, serán como paja, y el fuego los consumirá, No podrán librar su vida del poder de unas llamas, Que no son precisamente brasas para calentarse, Ni lumbre ante el cual uno puede sentarse.
Porque como la lengua de fuego devora el rastrojo, y la paja se consume en la llama, Su raíz se pudrirá y sus brotes se desvanecerán como el tamo, Porque desecharon la Ley de YHVH Sebaot, Y despreciaron la palabra del Santo de Israel.