También sobre la mesa de proposición extenderán un paño de azul, y pondrán sobre ella las fuentes, las cazoletas, las tazas y las copas de libación; el pan perpetuo° quedará encima.
También hizo de oro puro los utensilios que debían estar sobre la mesa: sus fuentes, sus bandejas, sus tazones y sus copas, con las cuales se habrían de derramar las libaciones.
Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!
y las despabiladeras, y los aspersorios, y las cucharas, y los incensarios, de oro puro. En cuanto a la entrada de la Casa, las puertas interiores que daban al lugar santísimo, así como las puertas de la Casa, eran de oro.
Asimismo, hizo de oro puro las copas, las despabiladeras, los aspersorios, las cucharas y los incensarios. También eran de oro los goznes de las puertas de la sala interior, del lugar santísimo, y los de las puertas de la sala de la Casa.
Como ofrenda suya presentó una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal.
Su ofrenda consistió en una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, y un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal.
Tal fue la dedicación del altar el día en que fue ungido por los jerarcas de Israel: doce fuentes de plata, doce tazones de plata y doce recipientes de oro.