Conforme a todo lo que pediste a YHVH tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a escuchar la voz de YHVH mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.
Éste° es el que estuvo° con la iglesia° en el desierto, con el ángel que le hablaba en el monte Sinay,° y con nuestros padres, quien recibió oráculos vivientes para dárnoslos;
¿Para qué, entonces, la ley?° Fue añadida por causa de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia que había sido prometida, y fue promulgada° por medio de ángeles en mano de un mediador,
(yo mediaba en aquel tiempo entre vosotros y YHVH para poneros delante la palabra de YHVH, porque temisteis a causa del fuego, y no subisteis al monte) y dijo: