Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: El día diez de este mes tome cada uno un cordero, según sus familias paternas, un cordero por hogar.
y para expiación por su pecado cometido presentará ante YHVH una hembra del rebaño, sea oveja o cabra, como sacrificio por el pecado, y el sacerdote le hará expiación por su pecado.
Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno° de vosotros traiga una ofrenda° a YHVH, ofreceréis vuestra víctima de animales del ganado o del rebaño.
Y ofreció Josías para los hijos del pueblo ovejas, corderos y cabritos, como víctimas pascuales para todos los que se hallaban presentes, en número de treinta mil, y tres mil bueyes, los cuales eran de la hacienda del rey.
Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy YHVH, y os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, y os libraré de su esclavitud, y os redimiré con brazo extendido y con grandes juicios.
Y la adorarán todos los que moran en la tierra, cuyos nombres no han sido escritos desde la fundación del mundo en el libro° de la vida° del Cordero que fue inmolado.°
Os acercaréis pues mañana por la mañana con arreglo a vuestras tribus, y la tribu que designe YHVH se acercará por familias, y la familia que designe YHVH se acercará por casas, y la casa que designe YHVH se acercará hombre por hombre.
Y si la familia° es pequeña para un cordero,° entonces él y su vecino más cercano a su casa tomen uno según el número de las personas. Dividiréis el cordero según lo que coma cada uno.
Luego Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Escoged y tomad para vosotros un cordero según vuestras familias, y degollad la Pascua.
En el año vigésimo quinto de nuestro cautiverio, al principio del año, a los diez días del mes; catorce años después que la ciudad había sido conquistada, en aquel mismo día, vino sobre mí la mano de YHVH, y me llevó allá.