Y así, cuando el edicto del rey, el que va a hacer, sea oído en todo su reino ¡que siempre sea grande!° todas las mujeres darán honra a sus maridos, desde el más importante hasta el más humilde.°
Además, nosotros hemos tenido a nuestros padres naturales, los cuales nos castigaban, y los respetábamos. ¿No nos hemos de someter con mucha más razón al Padre de los espíritus, y vivir?