Cuando ’Elyón daba a cada pueblo su heredad, Y distribuía a los hijos del hombre, Trazando las fronteras de los pueblos, Según el número de los hijos de Israel.
y de uno° hizo todo el linaje de los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra, prefijándoles el orden de los tiempos y los límites de su habitación,
La sentencia es por decreto de los guardianes, y la decisión por la palabra de los Santos, para que los vivientes reconozcan que Il•laya domina sobre el reino de los hombres, que lo da a quien le place y pone sobre él al más humilde de los hombres.
En verdad, desde la cumbre de las peñas lo contemplo, Desde los collados lo diviso: Ve ahí un pueblo que mora aparte, Y entre las naciones no será contado.