Sube a este monte Abarim,° al monte Nebo, que está en la tierra de Moab, frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán que Yo doy a los hijos de Israel en posesión.
Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, este tabernáculo, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna, en los cielos.
Después de recibirlo, nuestros padres a su vez lo introdujeron con Josué° al tomar posesión de las naciones que Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David;