Porque nunca dejará de haber pobres en la tierra.° Por eso yo te ordeno, diciendo: Abrirás generosamente tu mano a tu hermano: a tu gente° pobre y menesterosa de tu tierra.
Vended vuestras posesiones y dad limosna, haceos bolsas que no envejecen, tesoro inagotable en los cielos, donde el ladrón no se acerca ni la polilla destruye,
Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que YHVH tu Dios te da, no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre,
pero el séptimo la dejarás descansar sin cultivar,° y comerán los necesitados de tu pueblo, y de lo sobrante de ellos coma la bestia del campo. Así harás con tu viña y con tu olivar.°