Después de eso seguí observando, y he aquí otra bestia, semejante a un leopardo, que tenía cuatro alas de ave en sus espaldas. Esta bestia tenía además cuatro cabezas, y le fue dado dominio.
La bestia que vi era semejante a un leopardo, pero sus pies eran como de oso, y su boca como boca de león.° Y el dragón le dio su poder y su trono, y una gran autoridad.
Él me dijo: ¿Sabes para qué he venido a ti? Ahora tengo que volver para luchar contra el príncipe de Persia, y al terminar con él, vendrá el príncipe de Grecia.
La primera era como león, pero tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y ella fue alzada de la tierra, y puesta sobre sus pies, a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.
Así dice Adonay YHVH: Una gran águila, de grandes alas, Largas plumas remeras, espeso plumaje, Y muchos colores, voló al Líbano; Tomó el cogollo del cedro,
La segunda bestia, he aquí era semejante a un oso, y se alzaba de un costado más que del otro, teniendo tres costillas entre los dientes de su boca, y le fue dicho: ¡Levántate y devora carne en abundancia!