Daniel 3:8La Biblia Textual 3a EdicionCon tal motivo, se acercaron en aquel momento algunos varones caldeos y acusaron maliciosamente a los judíos. Ver Capítulo |
Por lo cual, al momento en que los diversos pueblos oyeron el son de la corneta y del silbato, del tamboril, del arpa y del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, los pueblos de toda nación y lengua se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había hecho levantar.