Luego dirigirá su mira para apoderarse de todo su reino, y hará convenios con él, y le dará su hija por mujer para destruirlo, pero ello no tendrá éxito, ni ella permanecerá de su parte.
Tómate también una sartén de hierro y ponla como vallado de hierro entre ti y la ciudad; dirige contra ella tu rostro: quedará sitiada y le apretarás el cerco. Es una señal para la casa de Israel.
Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí. Y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el Santuario, pero su fin será como una inundación, y hasta el fin de la guerra han sido decretados asolamientos.
Faraón no lo salvará en la guerra ni con gran ejército ni con mucha tropa, Cuando levanten murallas de asedio y construyan torres para matar a tanta gente.