También llevó cautivo a Babilonia a Joaquín, y a la madre del rey, y a las mujeres del rey, y a sus eunucos, y a los nobles del país: los hizo llevar cautivos desde Jerusalem hasta Babilonia.
Pero en el mes séptimo, aconteció que Ismael ben Netanías, hijo de Elisama, de la descendencia real, y algunos príncipes del rey y diez hombres con él, llegaron a Gedalías ben Ahicam en Mizpa; y allí en Mizpa compartieron juntos el pan.