Y les fue dado, no que los mataran, sino que fueran° atormentados durante cinco meses,° y su tormento era como el tormento que causa el escorpión cuando hiere a un hombre.
Después de eso seguí observando, y he aquí otra bestia, semejante a un leopardo, que tenía cuatro alas de ave en sus espaldas. Esta bestia tenía además cuatro cabezas, y le fue dado dominio.
y les habló siguiendo el consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre hizo pesado vuestro yugo,° pero yo añadiré a él; mi padre os castigó con azotes, pero yo, con escorpiones.
Y tú, hijo de hombre, no temas, no temas a ellos ni sus palabras, aunque te hallas entre cardos y espinas, y moras con escorpiones, no tengas temor de sus palabras ni te espantes ante ellos, porque son casa rebelde.