Pero en una casa grande, no sólo hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro; unos, ciertamente para usos honrosos, y otros para uso común.
Vosotros también, como piedras vivas, estáis siendo° edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de° ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesús el Mesías.
y sean restituidos a la Casa de Dios los utensilios de oro y de plata que Nabucodonosor sacó del Santuario de Jerusalem y transportó a Babilonia; sean devueltos y llevados otra vez al Santuario de Jerusalem, a su lugar, y sean colocados en la Casa de Dios.
Recalentado con el vino, Belsasar mandó traer los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre° había sacado del Santuario de Jerusalem, para que bebieran en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas.
Harás asimismo sus vasijas para recibir su ceniza,° y sus paletas, y sus tazones, y sus garfios y sus braseros. Todos sus utensilios los harás de bronce.