Dígnate, pues, bendecir la casa° de tu siervo, para que esté siempre en tu presencia, porque Tú, oh Adonay YHVH, has hablado, y con tu bendición, la casa de tu siervo será bendita para siempre.
Dígnate pues bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque Tú, oh YHVH, la has bendecido, y será bendita para siempre.
¡Inclinad vuestro oído y venid a mí! ¡Escuchad, y vuestra alma vivirá! Y Yo haré con vosotros un pacto eterno, Las misericordias fieles prometidas a David.