los sepultaron con los huesos de Saúl y de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de su padre Cis, haciéndose todo lo que el rey había ordenado. Después de eso, ’Elohim quedó aplacado respecto a la tierra.
Y David respondió a Gad: Estoy en gran angustia; pero es preferible caer en manos de YHVH, porque muchas son sus misericordias, que caer en manos de los hombres.
Cuando llegaron al lugar que ’Elohim le había dicho, Abraham construyó allí el altar y preparó los troncos. Luego ató° a su hijo Isaac, y lo puso sobre el altar,° encima de los troncos.