pero el pobre no tenía más que una corderita que había comprado, a la cual iba criando; y ella crecía juntamente con él y con sus hijos, comiendo de su pan, bebiendo de su vaso y durmiendo en su regazo, y era para él como una hija.
porque David había hecho lo recto ante los ojos de YHVH, sin apartarse de ninguna cosa que Él le había ordenado todos los días de su vida, excepto en el asunto de Urías heteo.