Todas las naciones le servirán pues a él, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que llegue el tiempo de su propia tierra también, y sea sometida por grandes naciones y poderosos reyes.
Y en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliera la palabra de YHVH dicha por boca de Jeremías, YHVH despertó el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar por todo su reino, por escrito, diciendo:
Y al resto del pueblo que había quedado en la ciudad, y a los desertores que se habían pasado al rey de Babilonia, y al resto de la multitud, los llevó cautivos Nabuzaradán, capitán de la guardia.
Y estos son los hijos de la provincia° que subieron de la cautividad, los deportados que Nabucodonosor rey de Babilonia había deportado a Babilonia, y que regresaron a Jerusalem y a Judá, cada uno a su ciudad.
Pero por cuanto nuestros antepasados provocaron al Dios de los cielos, Él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, el caldeo, quien destruyó esta Casa, e hizo deportar al pueblo a Babilonia.
Retuércete pues como parturienta, y expulsa, oh hija de Sión, Porque ahora saldrás de la ciudad y habitarás en descampado, Y llegarás a Babilonia y allí serás librada, Allí te redimirá YHVH de la mano de tus enemigos.